martes, 11 de junio de 2013

El tercer mundo.

Una parte de la economía también hace hincapié en el tercer mundo. Comenzaré explicando el significado de tercer mundo: 
El Tercer Mundo es un conjunto de países de Asia, África y Latinoamérica, no tienen en común la cultura, ni la religión, seguramente tampoco la moneda ni el idioma, pero si hay algo que les une, y es su pobreza. Se ha intentado hacer una similitud entre estos países y el tercer estado de la Revolución Francesa, y también reciben el nombre de países en vías de desarrollo o subdesarrollados. 
La verdad, no se porque nos quejamos tanto sobre la pobreza si no hacemos nada, con todo el dinero que se mueve en los países subdesarrollados, de veras no somos capaces de enseñarles a llevar un país? La mayoría de ellos son analfabetos, no pueden escribir y mucho menos leer, estamos esperando a que de la nada lleguen ellos solitos a aprender cómo se mueve el dinero? o esperamos a ver si consiguen crear grandes empresas que quizá algún día se convertirán en multinacionales? Estamos dispuestos a dejar de utilizar la mano de obra infantil para que la mano de obra sea mucho más barata? YO CREO QUE NO.
Me parece bastante hipócrita que las personas y los Países se quejen de todo esto, lo que no nos cuentan es que los países subdesarrollados implantan las industrias con productos más peligrosos y que desgastan las tierras en estos otros países, exportan materias primas que es lo único que tienen e importan productos manufacturados, lo que es mucho más caro, de modo que no ganan nada de dinero...

En conclusión quiero que os deis cuenta de lo hipócritas que llegan a ser algunos Gobiernos o presidentes al decir que hay que luchar también por la pobreza... primero miraos vosotros queridos caballeros vestidos de traje y corbata y cundo tengáis un momento, paraos a mirarles:
Deberíamos aprender de ellos, no ellos de nosotros, pues aun estando bajo estas condiciones, sonríen.

lunes, 20 de mayo de 2013

Construir base social a partir de las ruinas del régimen


Hay un régimen viniéndose abajo. Tanto el sistema económico como el sistema político están sumidos en una crisis de legitimidad en cuyo desarrollo se está hundiendo la sociedad y dinamitando la cohesión social. Algunos sectores, entre los que se encuentran muy claramente las direcciones de los dos grandes partidos, intentan apuntalar como pueden un diseño institucional y económico que durante décadas les ha permitido reproducirse tanto en el Gobierno como en el poder.
En ambos ámbitos, económico y social, la directriz oficial es tomar la vía de la huida hacia delante. Así, el Gobierno espera que la modificación rápida del modelo de crecimiento económico dé pronto sus frutos. Esos frutos esperados son un crecimiento del empleo de carácter precario, prácticamente esclavista, y una calma en los mercados financieros que sea bendecida por el todopoderoso e independiente Banco Central Europeo. El camino es tortuoso, especialmente para los más desfavorecidos, y sin un final feliz garantizado, pero al Gobierno se le va agotando el tiempo. Todo parece indicar que el estallido social puede llegar mucho antes que la esperada meta económica del Gobierno.
En el otro ámbito, el del sistema político y la representación política, las cosas están aún peor. Según Metroscopia, un 80% de los ciudadanos piensa que los diputados del Congreso no les representan, y hasta un 85% cree que los diputados y los banqueros son deshonestos. La corrupción y la sensación dominante de impunidad de los delincuentes fiscales y financieros es algo desolador.
Y para enfrentar esto tenemos la necesidad no sólo de diseñar propuestas factibles en ambos ámbitos, con un proyecto político y económico que sea viable y sustancialmente distinto al empujado por el Gobierno en su huida. Es decir, es insuficiente con poner encima de la mesa un proceso constituyente y un modelo económico alternativo al actual. Sobre todo necesitamos también encontrar la forma de aglutinar todo el descontento generalizado y transformarlo en una fuerza que sea catalizadora del cambio social y económico. Esto es, crear una base social.
Efectivamente, suele haber acuerdo en que cualquier proceso de transformación de las características apuntadas requiere la existencia previa de una base social, esto es, un colectivo que comparta unas determinadas condiciones objetivas, una amplia cohesión y un grado de intervención suficiente. Se trata, en definitiva, de lograr que la ciudadanía que sufre bajadas salariales, recortes en los servicios públicos y desahucios vean las mismas causas en el origen de esos distintos procesos. Que compartan, dicho de otra forma, un diagnóstico político de lo que está fallando. Desde ese punto de partida es posible cohesionar a la ciudadanía en torno al proyecto político y económico, y si existe una organización de ese proyecto será factible poner en marcha el proceso de cambio.
Esta teórica hoja de ruta choca con un obstáculo perverso del actual sistema político. A saber, que la voluntad de la ciudadanía está mediada por los partidos políticos, los cuales cohesionan en torno a otro tipo de valores. Dicho de otra forma, los partidos funcionan como fuerzas centrípetas de la frustración ciudadana y logran la absorción de fuerzas que son necesarias para la configuración de esa base social, la cual naturalmente ha de ser más amplia que la que potencialmente pueden alcanzar estos mismos partidos en las condiciones actuales.
En la práctica esto deriva en una guerra de siglas, cada una de ellas presentadas como los mejores instrumentos de cambio. Así, el debate se traslada desde el fondo –el proyecto ideológico– hacia la forma –las siglas y la pertenencia o la identidad política a un partido–. En consecuencia, personas que en otras circunstancias compartirían espacios políticos se encuentran enfrentadas por la mediación de los partidos políticos y el ciclo electoral.
En otros países esta realidad ha conllevado la implosión de gran parte de los partidos políticos, abriendo espacios a nuevos proyectos de transformación –como en Ecuador, Bolivia o Venezuela– o a nuevos partidos que heredaron las viejas prácticas –como en Italia–. El perfil que marca actualmente España es el de la descomposición paulatina pero firme de los dos grandes partidos, especialmente con un acentuado nivel de pérdida de identidad en el Partido Socialista.
Lo que a mi juicio corresponde hacer es tratar de convertir instrumentos políticos como Izquierda Unida en elementos que catalicen la creación de esa base social que requerimos. Ignorar el análisis anterior puede convertir a IU en un partido que se limite a ver pasar de largo el proceso de transformación, no necesariamente positivo, llevado a cabo entonces por otros actores políticos.
Izquierda Unida debería aspirar a ser el dispositivo que active la creación de esa base social, sin pretender ser el centro dirigente del cambio. Ese centro corresponde a las personas cuya ideología busca dicho cambio. Otros colectivos, organizados en la periferia ideológica de IU, forman parte de esa base social potencial que necesitamos y, en consecuencia, son también compañeros de viaje.
Así, hay que romper con las viejas prácticas y mentalidad de un sistema político decadente. La lucha no puede darse enfrentando siglas o banderas, sino ideas, y ello conlleva aceptar también que hay un sector muy importante en la base social del PSOE que es igualmente necesario.
El reciente abucheo a la dirigente socialista Beatriz Talegón, en la manifestación del 16F, pone de relieve que aún nos queda camino por recorrer. Porque sin duda hay que combatir la hipocresía y oportunismo de quienes, como López Aguilar, pertenecieron a un Gobierno que agilizó los desahucios y ahora defienden lo contrario. Pero tampoco podemos ignorar que muchos militantes y votantes del PSOE no son corresponsables de las prácticas infames llevadas a cabo por los dirigentes de su partido.
En Alemania y Francia, importantes dirigentes socialistas, repletos de honestidad, dieron el salto hacia proyectos alternativos en Die Linke y Front de Gauche. En Grecia, la base social de Syriza proviene también, y lógicamente, de gran parte de la base social del antiguo PASOK. Y tanto en las recientes elecciones de Galicia como las de Catalunya, los votos de Alternativa Galega e ICV-EUiA también provenían de la antigua base social socialista. Y esa aglutinación de fuerzas probablemente ha generado círculos virtuosos que han animado a más personas a participar en el proyecto de transformación, al percibir utilidad y eficacia en el mismo.
En consecuencia, sería injusto y contraproducente estigmatizar a quienes han pertenecido o votado siglas que hoy representan el gran capital y el neoliberalismo más salvaje, puesto que las transformaciones no se realizan desde espacios minoritarios sino desde aquella base social de la que hemos hablado. Y el trabajo es construirla en torno al proyecto político y económico, es decir, en torno a un proyecto ideológico.

martes, 30 de abril de 2013

Los intermediarios financieros




1. Se denominan intermediarios financieros a las instituciones que efectúan labores de
mediación entre los prestamistas y los prestatarios últimos. La principal
característica de estas instituciones es que crean dinero y actúan concediendo
créditos, frente a la actuación de los mediadores que actúan en los distintos
mercados financieros sin crear dinero, es decir, sin posibilidad de conceder créditos.
En el caso de los intermediarios financieros, realizan la transformación de activos.
Se trata por lo tanto de empresas que reciben unos inputs (dinero y activos
financieros), lo transforman y lo convierten en outputs (dinero y activos
financieros), aumentando el valor de los éstos. La actuación de los intermediarios
financieros es, por lo tanto, la canalización de los inputs que reciben, generalmente
en pequeños volúmenes, con vencimientos a corto plazo o incluso a la vista y
proporcionan a estos mismos clientes o bien a otros distintos los outputs de dinero
y activos financieros en un volumen mayor y con vencimientos a medio y largo
plazo.

Existen dos tipos de intermediarios, bancarios y no bancarios y se diferencian ya que los intermediarios no bancarios son aquellas instituciones que actúan de intermediarios entre prestamistas y prestatarios. La labor de estas entidades es recibir tanto dinero como activos, con intención de aumentar su valor. Transforman los activos primarios en activos indirectos. La colocación, llevada a cabo por parte de estos intermediarios  de sus pasivos indirectos en las carteras de los ahorradores, les proporcionan los recursos que necesitan para la adquisición de activos primarios sobre los prestatarios. De alguna manera se trata de canalizar los volúmenes pequeños que van recibiendo de diferentes clientes, normalmente con vencimientos a corto plazo, para proporcionar un mayor volumen y un plazo mayor. 

Los intermediarios financieros bancarios consisten en guardar fondos ajenos en forma de depósitos, así como el de proporcionar cajas de seguridad, operaciones denominadas de pasivo. Por la salvaguarda de estos fondos, los bancos cobran una serie de comisiones, que también se aplican a los distintos servicios que los bancos modernos ofrecen a sus clientes en un marco cada vez más competitivo: tarjetas de crédito, posibilidad de descubierto, banco telefónico, entre otros. Sin embargo, puesto que el banco puede disponer del ahorro del depositante, remunera a este último mediante el pago de un interés. 

2. Las acciones son las partes iguales en las que se divide el capital social de una sociedad anónima. Estas partes son poseídas por una persona, que recibe el nombre de accionista, y representan la propiedad que la persona tiene de la empresa, es decir, el porcentaje de la empresa que le pertenece al accionista.Poseer acciones de una compañía confiere legitimidad al accionista para exigir sus derechos y cumplir con sus obligaciones. Entre otros derechos podemos mencionar: ejercer el voto en la Junta de Accionistas, exigir información sobre la situación de la empresa o vender las acciones que posee. Entre otras obligaciones, el accionista tendrá también que soportar las pérdidas, si durante un periodo la empresa no obtiene buenos resultados.

3. Un índice bursátil corresponde a un registro estadístico compuesto, usualmente un número, que trata de reflejar las variaciones de valor o rentabilidades promedio de las acciones que lo componen. Generalmente, las acciones que componen el índice tienen características comunes tales como: pertenecer a una misma bolsa de valores, tener una capitalización bursátil similar o pertenecer a un misma industria. Estas son usualmente usadas como punto de referencia para distintas carteras, tales como los fondos mutuos.


miércoles, 10 de abril de 2013

Homicidio en primer grado


1. Es una dura en la que se muestra una de las muchas realidades de las que se suceden en las diferentes cárceles. Un hombre que con 17 años roba tan solo cinco dólares en una tienda para poder darle de comer a su hermana, la cual es más pequeña que él, pero con la mala suerte de que el dependiente le pilla y al pobre muchacho le separan de su hermana y le llevan a la cárcel, pero una de las cárceles más duras del mundo y en la que suele haber gente que ha hecho delitos en grados muy altos. El pobre muchacho crece en la cárcel, metido en una cueva, separado de la luz y de el contacto con otras personas, a excepción de cuando algunos de los dirigentes de la cárcel entraban para pegarle. Tres años metido en una cueva, a oscuras y triste, tan solo está con él su mente y no para de pensar, es lo único que hace y que puede hacer. Tras tres años sale de la cárcel y un abogado intenta ayudarle para que no vuelva allí, tarea que es bastante complicada ya que el pobre muchacho a penas sabe socializarse con los demás.

2. Lo que es legal, no siempre es justo. Si nos basamos en la película, el protagonista es encarcelado en una cárcel en la que para nada hay personas que hay robado tan solo cinco dólares, si no que son asesinos, reales asesinos. Es legal meter a alguien en la cárcel por cometer un delito, si... pero no por hacer uno de mínimo grado es justo pegarle y tratarle como a un deshecho de la sociedad.

3. El ser humano poco a poco comienza a destruirse por dentro cuando no tienes nada, cuando estás solo, a oscuras, metido en una habitación negra con cuatro paredes y tan solo hablando contigo mismo, es sencillo llegar a la locura de ese modo, si a eso le añadimos que por no hacer nada, se pega a un ser humano, el pobre deja de ser, no entiende porque le pegan, empieza a pensar que debe de ser un ser horrible o que ha cometido un crimen realmente horrible, pero no es así; como veis es muy fácil jugar con una persona cuando no sabe ni siquiera quien es, gracias a varias personas que no quieren escuchar.

4. En la película, primeramente el poder es de el alcaide Glenn, más tarde comienza a saberse la verdad a cerca del pobre Henri Young y en abogado que le ayuda, de veras quiere ayudarle, se considera su amigo al  acabar la película y consigue que Henri sea sereno y conteste ante los tribunales que prefiere morir a entrar de nuevo en Alcatraz, la cárcel en la que ha estado durante tres años y en la cual no ha tenido vida y menos, le han tratado como un ser humano, sino como a un animal, y ni a los pobres animales se les trata de esa manera.
En mi opinión, quien sale victorioso es Henri, el cual sabe que será la última persona a la que el alcaide Glenn podrá maltratar sin ser juzgado antes.

5. Entre el abogado James Stamphil y Henri, las cosas no van como la seda al principio. Henri es casi un animal tras salir de Alcatraz, no habla ni sabe mirar a los ojos, a penas se concentra cuando le hablas, él piensa en sus cosas. Más adelante el abogado comienza a hacerle hablar con mucha paciencia y serenidad, Henri le da varias lecciones sobre ser una buena persona, no quejarse por algo que no ha hecho, hacer sentir bien a los demás sin pensar en él ni una sola vez. Al final de la película, se hacen realmente unos buenos y verdaderos amigos y el abogado se encarga de que nadie en la vida vuelva a pasar las calamidades que ha pasado el pobre Henri en Alcatraz.

jueves, 4 de abril de 2013

jueves, 21 de marzo de 2013

PRIMERA ENTRADA.

Comienzo mi blog para que la profesora de economía pueda colocar diferentes actividades en él y así completar la asignatura de economía.